martes, 19 de octubre de 2010

El peletero/Las memorias de Caín (3)



3. La Mano.

Quise ser tu mano para acariciar tu sexo, quise ser tu sexo para sentir tu mano, pero terminé manco luchando por un carro de heno. 

Así que con sólo cinco dedos pinté retratos y dibujé senos sin un papel ni siquiera un lienzo.