martes, 30 de octubre de 2018

La saviesa i el cinisme.


Diari de tardor (7)

La saviesa i el cinisme.

La setmana passada va morir Robert Saladrigas a l’edat de 78 anys. A casa, tot i no tenir relació personal amb ell des de feia ja molts anys, l’apreciàvem d’una manera curiosa i sincera. Sens dubte per ell mateix i per la seva obra escrita que era una mostra interessant, notable i honesta de literatura contemporània que sempre vam tenir sobre la tauleta de nit. Pels seus articles de crítica literària i pels seus programes de televisió. I també per la seva tieta, una modista humil, una persona avui d’una altra època que vivia i treballava al Raval en un pis d’aquells petits en una casa d’escales tortes i fosques. La Neus, una modista com el seu nebot, notable i honesta que va perdre la vista cosint.

Arran del seu traspàs he rellegit un vell article de Destino, un d’aquells monòlegs on en paraules del Robert semblava que parlessin els entrevistats. En aquest cas era un monòleg imaginat de Juan Rulfo, un home també d’una època passada que vivia i treballava en un altre Raval, en un indret del que mai saps segur si és a sobre o a sota del volcà.

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Creo, mi amigo, que la base de mi obra Pedro Páramo es el deseo de reflejar la existencia del caciquismo tan arraigado aún en mi tierra. Pero no se trata de mostrar la vida de un cacique cualquiera, sino las causas que motivaron el abandono de tantas regiones mexicanas. Hay quien dice, por decir, que el caciquismo es un problema rebasado, pero no lo crea, nada de eso, porque cada día se da en mayor medida. 

Borges dice que cuanto más primitivo es un pueblo, menos siente el dolor y es menor su capacidad de experimentar sentimientos. Ahí se trata de un pueblo que siente, pero muy en rudimentario, porque sus sentimientos han sido materialmente engarruñados por el esfuerzo de sobrevivir. Sepa que para el mexicano la vida y la muerte son símbolos y, muy al contrario de los norteamericanos, que sienten pavor hacia la muerte o tratan por todos los medios de ocultar su presencia, el pueblo mexicano no se siente traumatizado en absoluto por el misterio de su destino.

Mire, yo creo que la democracia no existe en América. Eso es lo que opino. Por un lado están los gobiernos militares, por el otro los gobiernos civiles de características centralistas. Es poca la diferencia que separa unos de otros. Todos coinciden en juzgar a los intelectuales como tipos peligrosos, porque la mayoría de los intelectuales son y se declaran de izquierdas. Esa condición los enfrenta con todos los regímenes, cualesquiera que sean la coloración y los matices. Entonces, si el intelectual pretende decir lo que siente y busca su auditorio en los lectores de los periódicos, a poco que se pase lo callan y en paz. En México se acostumbra a deportarlos, como se hace con los enemigos peligrosos o con los indeseables. A José Revuelta lo tienen encarcelado desde hace mucho tiempo. Para liberarlo le imponen la condición de que se marche del país, pero, como él se niega, sigue en prisión. Otros que estaban con él y no diré los nombres, aceptaron la oferta y están fuera. Sí, tiene usted mucha razón, me siento profundamente fatigado. No se puede estar indiferente hacia todo lo que sucede alrededor de uno, pero, cuando no se puede hacer nada, no puede uno doblegarse, pero tampoco enfrentarse sin la menor posibilidad de éxito. Así es como quedas anulado, sumido en lo profundo de un pozo sin galerías y sin fondo. Mire, en México circulan todos los libros, absolutamente todos; nadie los intercepta porque, como el libro se considera vehículo de minorías, al poder no se le ocurre que pueda causar ningún daño, pero a la obra de Carlos Fuentes que ven ustedes en Barcelona, El tuerto es rey, la censura no le daría la visa para que fuese representada en México, porque, según criterio oficial, la representación visual sí entraña peligro y es preciso controlarla. 

¿Cuba? Los escritores mexicanos teníamos enorme simpatía por la Revolución cubana, porque creímos que podía aportar la solución que reclamaban los problemas del continente, pero ahora ya no es lo mismo, ya no nos es posible confiar, y hace poco escribimos una carta de protesta a Fidel Castro por el lamentable affaire del poeta Heberto Padilla y los intelectuales cubanos. La Revolución cubana no es ya lo que fue ni lo que prometió ser. En cambio, Chile está viviendo ahora la experiencia más bonita de Latinoamérica. Allende es un gran tipo que tiene la suerte de gobernar un país muy politizado. Ese marchar hacia el socialismo a través de un movimiento auténticamente democrático no sería posible en ninguna otra parte, se lo puedo asegurar. Chile es el privilegiado de América. Y quizá el otro país que por sus condiciones podría seguirle los pasos, si la experiencia resulta, sería Uruguay. Pero, hoy por hoy, ningún otro. 


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No puc evitar expressar el contrast, que se’m fa evident com les bufetades d’un maltractador que m’acusa de la seva violència, entre aquestes paraules de Rulfo i el cinisme que molts avui en dia fan servir cofois com a substitut de la saviesa.  

Benvolgut Robert, fes-li un petó a la Neus, segur que ens recorda com nosaltres a ella.

lunes, 29 de octubre de 2018

L’arròs covat.


Diari de tardor (6)

L’arròs covat.

Tot i trobar-se en una situació incomparablement millor a la del pobre David Croket en aquesta escena, les paraules que l’heroi texà li etziba com un mastegot al mamarratxo del Santa Ana són les que el sòmines del Puigdemont i la resta del seu govern no es van atrevir a dir-li el dia 4 d‘octubre de l‘any passat a Rajoy, sobre tot després d‘obtenir una gran victòria en el referèndum de l’1 d’octubre i en l’aturada de país de dos dies després. Aquesta és naturalment la diferència entre els texans i els catalans, uns ja no són mexicans i els altres encara són espanyols.

Un amic se m’esvera al WhatsApp al llegir les paraules del Margallo i es pregunta retòricament com és que no se n’adona, l’exministre, que parla de Catalunya com un país ocupat, com el resultat d’una conquesta militar. I afegeix que diu el que diu perquè en el fons, i sense adonar-se’n tampoc, ho veu tot perdut.

Jo li pregunto al meu torn si ell mateix, el meu amic, és conscient o no del que està dient, que les paraules del Margallo, a més de reflectir el pensament clàssic espanyol també expressen un farol de manual.

Em respon que se n’ha adonat en el moment d’escriure-ho. I jo li contesto que aquells dies l’estat espanyol va quedar desconcertat igual que els polítics catalans perquè ningú s’imaginava ni tampoc volia que allò tingués èxit.

Tothom suposa i suposava que els catalans no tenim ni mitja hòstia, i en bona part és cert quan veig a molts desmentir les acusacions de que els empresonats gaudeixen de privilegis a la presó. No en són conscients, més enllà de desmentir una mentida, de l’actitud de submissió que demostren responent-la. I què si en tinguessin?

En qualsevol cas, ara ja és tard i l’arròs s’ha covat i no es pot menjar.

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Diario de otoño (6)

El arroz pasado.

A pesar de encontrarse en una situación incomparablemente mejor a la del pobre David Croket en esta escena, las palabras que el héroe tejano le suelta como un tortazo al mamarracho de Santa Ana son las que el papanatas de Puigdemont y el resto de su gobierno no se atrevieron a decirle el día 4 de octubre del año pasado a Rajoy, sobre todo después de obtener una gran victoria en el referéndum del 1 de octubre y en la parada de país de dos días después. Esta es naturalmente la diferencia entre los tejanos y los catalanes, unos ya no son mexicanos y los otros todavía son españoles.

Un amigo se exalta en el WhatsApp al leer las palabras de Margallo y se pregunta retóricamente cómo es que no se da cuenta, el ex ministro, que habla de Cataluña como un país ocupado, como el resultado de una conquista militar. Y añade que dice lo que dice porque en el fondo, y sin darse cuenta tampoco, lo ve todo perdido.

Yo le pregunto a mi vez si él mismo, mi amigo, es consciente o no de lo que está diciendo, que las palabras de Margallo, además de reflejar el pensamiento clásico español también expresan un farol de manual.

Me responde que se ha dado cuenta en el momento de escribirlo. Y yo le contesto que entonces el estado español quedó desconcertado al igual que los políticos catalanes porque nadie se imaginaba ni tampoco quería que  aquello tuviera éxito.

Todo el mundo supone y suponía que los catalanes no tenemos ni media hostia, y en buena parte es cierto cuando veo a muchos desmentir las acusaciones de que los encarcelados disfrutan de privilegios en prisión. No son conscientes, más allá de desmentir una mentira, de la actitud de sumisión que demuestran respondiéndola. ¿Y qué si los tuvieran?

En cualquier caso, ahora ya es tarde y el arroz se ha pasado y no se puede comer.


jueves, 25 de octubre de 2018

La natura morta.

Chardin


Diari de tardor (5)

La natura morta.

Retalls de l’Enric Vila d’avui:

“Certament, el règim cau, però no està gens clar si hi haurà imaginació per construir alguna cosa que s’aguanti amb les restes del naufragi. En les postguerres i en els moments de decadència fins i tot les escenes costumistes es tornen grotesques. Quan la intel·ligència no troba camins per elevar-se, tira cap avall i es recrea en les ferides. Els crítics literaris i els artistes justifiquen les seves derrotes confonent la sordidesa amb la bellesa.

Quan la por s’escampa i el ramat intenta tornar enrere, el món tendeix a veure’s a través de miralls deformats per les excuses. És igual si vas a la presentació d’un llibre, si et trobes un polític pel carrer o si fas el xafarder per Instagram. Quan els homes no tenen un somni que els somiï són devorats per la caricatura i la civilització es converteix en un pont estretíssim, que fa plorar i riure alhora. Els paradisos que ens van fer feliços són assetjats pels bàrbars i és difícil no sentir-se orfe. 

Catalunya i Espanya es van destruint mútuament a còpia de mentides. Encara que fos tard, França va assumir la seva responsabilitat en la deportació de jueus. Alemanya també ha assumit que el nazisme va sortir dels seus dimonis i que l’holocaust va ser culpa seva. Madrid i Barcelona, en canvi, es van ensorrant en les seves impostures, mentre intenten espolsar-se les puces de sobre. La superioritat moral dels discursos catalans i espanyols cada dia és més corrupte, més xarona i més franquista. 

Un dels pocs escriptors vius que em diuen que encara es pot llegir en castellà, Ignacio Peyró, ha tret un llibre de gastronomia. Mentre el fullejava, en la presentació que es va fer ahir a la llibreria Documenta, pensava en tot això i en els articles que Néstor Luján publicava en una revista de medicina que es diu Jano, als anys setanta i vuitanta. Quan el món que t’envolta queda per sota del teu nivell d’avaluació, o per sobre de la teva resistència a les malalties col·lectives, només et queden l’elegia dels plaers carnals i les natures mortes.”

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Diario de otoño (5)

La naturaleza muerta.

Recortes de Enric Vila hoy:

“Ciertamente, el régimen cae, pero no está nada claro si habrá imaginación para construir algo que se aguante con los restos del naufragio. En las posguerras y en los momentos de decadencia incluso las escenas costumbristas se vuelven grotescas. Cuando la inteligencia no encuentra caminos fáciles para elevarse, muchas veces hurga hacia abajo y se recrea en las heridas. Los críticos literarios y los artistas justifican sus derrotas confundiendo la sordidez con la belleza.
Cuando el miedo se socializa y el rebaño quiere volver atrás, el mundo empieza a verse a través de espejos deformados por excusas. Da igual si vas a la presentación de un libro, si te encuentras a un político por la calle o si te paseas por Instagram. Cuando los hombres no tienen un sueño que los sueñe son devorados por la caricatura y la civilización se convierte en un puente estrechísimo, que hace llorar y reír a la vez. Los paraísos que nos hicieron felices son asediados por los bárbaros y es difícil no sentirse huérfano. 
Catalunya y España se van destruyendo mutuamente a base de mentiras. Aunque fuera tarde, Francia asumió su responsabilidad en la deportación de judíos. Alemania también ha asumido que el nazismo salió de sus demonios y que el holocausto fue culpa suya. En España, Madrid y Barcelona se van hundiendo en sus imposturas, mientras intentan sacarse las pulgas de encima. La superioridad moral de los discursos catalanes y españoles cada día es más corrupta, más hortera, y más franquista. 

Uno de los pocos escritores vivos que me dicen que todavía se puede leer en castellano, Ignacio Peyró, ha sacado un libro de gastronomía. Mientras lo hojeaba, en la presentación que ayer se hizo en Barcelona, pensaba en todo esto, y en los artículos que Néstor Luján publicaba en la revista Jano de medicina, en los años setenta y ochenta. Cuando el mundo que te rodea queda por debajo de tu nivel de evaluación, o por encima de tu resistencia a las enfermedades colectivas, sólo te queda la elegía de los placeres carnales y las naturalezas muertas.”

miércoles, 3 de octubre de 2018

Oriol y Soraya.


Cels de Barcelona. Fotografia d'un servidor.



Diario de otoño (4)

Oriol y Soraya.

Los personajes y las situaciones son simple ficción y cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

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Soraya

-          Llevamos casi seis horas seguidas hablando de dinero, sumando y restando partidas y créditos sin parar. ¿No te apetecería hacer un descanso y tomarnos un café?

Oriol

-          Sí, sí, me apetece y creo que nos conviene.

Soraya

-          Oriol, hace tiempo que quiero hacerte una pregunta.

Oriol

-          Dime.

Soraya

-          ¿Crees que la fe nos iguala?

Oriol

-          ¿Por qué me lo preguntas?

Soraya

-          Porque ambos somos creyentes y al mismo tiempo muy diferentes.

Oriol

-          Nos iguala ante Dios. Aquí en la tierra no sirve de baremo.

Soraya

-          Pareces un luterano.

Oriol

-          Je, je, tienes razón.

Soraya

-          Pero… debe de haber alguna relación entre la fe que profesamos y nuestros actos, es necesario que la haya.

Oriol

-          ¿Por qué lo crees así?

Soraya

-          ¿Porque me hablas de la independencia de Cataluña como si fuera un bien moral?

Oriol

-          ¿Por qué me hablas tú de la unidad de España como si fuera un dogma divino, algo sagrado?

Soraya

-          Por tu respuesta deduzco que la fe sí nos hace iguales, al menos a ti y a mí.

Oriol

-          No seas tramposa, querida.

Soraya

-          ¿Tramposa?

Oriol

-          Cataluña es solamente un país sin Estado que quiere permanecer. Cataluña es contingente, como cualquier otra comunidad humana, pero su gente considera que eso…

Soraya

-          …que eso no lo puede hacer dentro de España, permanecer.

Oriol

-          En la España de siempre, en esta España actual, no, por supuesto que no. No solamente no tenemos Estado propio, sino que además el Estado lo tenemos en contra. Ya lo hemos hablado muchas veces, ¿por qué me lo vuelves a preguntar?

Soraya

-          Sabes, Oriol, cuando era adolescente me hice socialista.

Oriol

-          ¿Cómo fue eso?

Soraya

-          Descubrí una cosa. Mejor dicho, vi algo que hasta aquel momento me había pasado desapercibido.

Oriol

-          ¿El qué?

Soraya

-          La gente. Bueno, parte de la gente. Los camareros, la cocinera, el chófer, el personal de servicio, el de limpieza… las personas que nos servían en casa y fuera. El cartero. Hasta entonces no había reparado en ellas, eran invisibles, como muebles. Fue una epifanía.

Oriol

-          Pero ahora no eres socialista. ¿Por qué cambiaste?

Soraya

-          La familia, mi familia…

Oriol

-          Ya lo dijo Jesús, he venido para enfrentar a padres contra hijos y a hijos contra padres.

Soraya

-          Sí, ya sé que dicen que lo dijo, pero…

Oriol

-          ¿Pero?

Soraya

-          ¿Haréis el referéndum?

Oriol

-          Lo intentaremos al menos. Y vosotros tratareis de impedirlo.

Soraya

-          Claro, esta vez no podemos obviarlo como hicimos con la consulta del 9 de noviembre del 2014. Esta vez hemos de hacer algo. He de hacer algo. Mi gente me está obligando, lo sabes bien. He de tener fotografías de policías cerrando mesas electorales. ¿Entiendes mi postura?

Oriol

-          La entiendo. ¿Entiendes tú la mía?, ¿entiendes que mi gente también me está obligando a llevarlo a término?

Soraya

-          Y ni tú ni yo queremos hacer eso a lo que nos obligan.

Oriol

-          Je, je, tú sí que quieres, no me vengas ahora con eso, con esa cara de niña buena que no ha roto ningún plato.

Soraya

-          Esa cara de niña buena te gusta. Tú tan enorme y yo tan pequeñita y traviesa…

Oriol

-          ¿A dónde quieres ir a parar?

Soraya

-          Lo que te gusta de mí en realidad es mi poder, que pueda meter gente en la cárcel, que pueda meterte a ti en la cárcel.

Oriol

-          No eres juez.

Soraya

-          ¡Bueno!

Oriol

-          (Silencio)

Soraya

-          ¿Qué pensáis hacer después?

Oriol

-          ¿Y vosotros?, ¿qué pensáis hacer después?

Soraya

-          Meteros a todos en la cárcel.

Oriol

-          No será necesario.

Soraya

-          ¿Por qué?

Oriol

-          Porque el referéndum fracasará, irá poca gente a votar, más o menos como el 9 N. Poquito más de un millón.

Soraya

-          ¿Cómo lo sabes?

Oriol

-          Lo sé. Y no me preguntes cómo lo sé.

Soraya

-          Aún y así.

Oriol

-          Dame una salida, pues.

Soraya

-          No convoques el referéndum.

Oriol

-          Sabes que no puedo dejar de convocarlo.

Soraya

-          ¿Qué quieres?

Oriol

-          Que no encuentres las urnas y que me des una chance.

Soraya

-          ¿Y quedar nosotros como unos tontos para que cualquiera se burle? Las urnas ya las tenemos localizadas. Dame tú también una salida.

Oriol

-          ¿Cuál?

Soraya

-          Mis policías cerrando escuelas con normalidad y tres meses de cárcel para ti y un par más de consellers. Poca cosa.

Oriol

-          Eso lo puedes obtener tú sola, no es necesario que yo te lo ofrezca.

Soraya

-          No seas obtuso, puedo encerrarte un año y medio como mínimo. ¿Qué prefieres, 18 meses o tres?

Oriol

-          ¿Qué violencia estás dispuesta a usar?

Soraya

-          Ninguna, no es necesario usarla, solamente tres policías o guardia civiles entrando en las escuelas y precintándolas.

Oriol

-          ¿Controlas realmente a la policía?, ¿te obedecerá?

Soraya

-          ¡Soy la vicepresidenta del Gobierno de España!

Oriol

-          Eso no lo dudo.

Soraya

-          ¿Y la gente?, ¿tu gente no se nos opondrá a la policía, verdad?

Oriol

-          No sé lo que la gente puede hacer.

Soraya

-          Me lo debes garantizar.

Oriol

-          (Silencio)

Soraya

-          No te he oído.

Oriol

-          No debes encontrar las urnas.

Soraya

-          Sí, sí, claro, de acuerdo, no encontraré las urnas.

Oriol

-          ¿Tres meses?

Soraya

-          Tres meses

Oriol

-          ¿Me lo puedes garantizar tú?

Soraya

-          Naturalmente, yo sí puedo, tienes mi garantía personal.

Oriol

-          ¿Y el President?

Soraya

-          Procura que convoque elecciones. Tus tres meses de cárcel te harán ganarlas.

Oriol

-          ¿Cuál será la acusación de cárcel?

Soraya

-          Cualquier cosa, desobediencia, desacato, no te preocupes.

Oriol

-          ¿Y al President?

Soraya

-          Nada, será una forma de ningunearlo.

Oriol

-          ¿Y todo eso a dónde crees tú que nos lleva?

Soraya

-          ¿A dónde?, a salvar los muebles y que ni a ti ni a mí nos linchen los nuestros. A mí no me preocupan los independentistas, me preocupan los míos.

Oriol

-          ¿Si tenéis las urnas porque no las requisáis?

Soraya

-          Para que la policía cierre escuelas debe de haber en ellas urnas. Las urnas son buenas para ti y para mí.

Oriol

-          Entonces no encontrarlas no es ninguna concesión que me haces.

Soraya

-          Eso deberías haberlo pensado antes de pedirme que no las encuentre. Oriol, ambos nos necesitamos, yo soy tu hombre en la Moncloa y tú el mío en la Generalitat.

Oriol

-          Y no quieres que el servicio se declare en huelga.

Soraya

-          Je, je, bien visto. No sé cocinar, necesito a una cocinera.

Oriol

-          Soraya.

Soraya

-          ¿Qué?

Oriol

-          Soy creyente pero me da pánico la gente en la calle sin ningún liderazgo claro.

Soraya

-          Entonces ambos tenemos las mismas preocupaciones. 

Oriol

-          No exactamente. Pero… ¿Sabes quién fue Xirinacs?

Soraya

-          Me suena. ¿Quién fue?

Oriol

-          Un sacerdote que…

Soraya

-          Te vuelvo a preguntar lo de antes, ¿crees que la fe nos iguala?

Oriol

-          Dime, ¿le has sido infiel alguna vez a tu marido?

Soraya

-          ¿Qué clase de pregunta es esa?

Oriol

-          Respóndeme.

Soraya.

-          El café hace rato que lo hemos terminado, volvamos al trabajo.

Oriol

-          Sí, será mejor.

Soraya

-          ¿Seguro que fracasará?

Oriol

-          Seguro.

Soraya

-          Bien.

Oriol

-          ¿Tres meses?

Soraya

-          Ni uno más.

Oriol

-          Bien.