lunes, 25 de mayo de 2015

Jornada electoral.



Diari de primavera (16)

Jornada electoral.

Ahir, després de llevar-me ben aviat, em vaig preparar un magnífic esmorzar de torrades de pa amb all i oli verge d’oliva, ceba tendra, formatge de cabra i olives negres d’Aragó amb unes quantes avellanes, una mandarina i un magnífic cafè per acabar.

Desprès vaig anar a votar i a acompanyar a un amic a l’Estació del Nord que viatjava a Madrid amb autocar, no tothom es pot pagar el bitllet de l’AVE; hi havia tanta demanda que la companyia ALSA va haver d’afegir un segon cotxe; el viatge triga set hores i mitja que amb bon ànim passen volant.

Després d’acomiadar-lo vaig tornar cap a casa passejant i passant pel Parc de la Ciutadella que vessava de gent gaudint del sol i la bona temperatura que feia. Tot el trajecte a peu va significar només una hora  i un quart caminant a bon ritme; abans de pujar a casa em vaig prendre de nou un excel·lent cafè tallat amb una mica de llet mentre llegia la premsa del dia a una terrassa d’un bar tranquil del meu carrer. Venint de camí i a l’alçada del Passeig de Colom vaig olorar el mar com un gos que ensuma el vent.

La crònica de Pedro Nueno d’aquesta setmana ens parla de la conferència que va donar fa pocs dies a Xangai Kazuo Inamori, un empresari japonès al que el seu govern va demanar el 2010, quan tenia 78 anys, que salvés Japan Airlines que acabava de fer fallida. Nueno destaca també l’expectació causada per la conferència i l’èxit d’assistència malgrat la profunda animadversió xinesa en vers el Japó des de la II Guerra Mundial. De passada, i al final de la crònica, ens comenta, lligant-ho amb Inamori, la magnífica rebuda del primer ministre de la India a Pekín, dos països que des de sempre s’han mirat igualment amb recel com tothom sap. Els dos cassos expressen que el món és molt més gran del que creiem que és des de la nostra decadent Europa que difícilment s’atreviria a demanar-li –a Espanya segur que no– a un home de 78 anys que salvés la primera companyia aèria del país i que ho fes anunciant que no cobraria ni un yen si no la salvava.

Julià Guillamon, un dels millors historiadors de la cultura i la literatura catalana de postguerra, acaba de publicar una biografia de Joan Perucho titulada Joan Perucho, cendres i diamants. És una obra extraordinària i en l’article d’ahir que li dedicava Julià de Jodar destaco unes poques de les seves paraules que sempre va bé recordar i tenir constantment presents: “Així ens ha pogut mostrar sense mitges tintes que veníem d'una derrota històrica, acompanyada d'una repressió sense treva, (...) amb pedaços i compromisos, renúncies i fidelitats. Les fal·làcies sobre el caràcter "burgès" de la cultura catalana fan riure quan pots seguir de la mà de Guillamon, els avatars de les revistes Alerta, Ariel, Laye o Atzavara, perquè mostren la nostra persistència en la feblesa: catalanisme i clandestinitat, cultura oficial i col·laboracionisme, llengües en conflicte, en préstec o intercanvi, espais col·lectius i obra individual, indiferència i oportunisme es combinen per fer emergir una nova cultura catalana que ja no podrà ser com abans. (...) On som ara?, en un moment delicadíssim, quan les estructures laboriosament creades per diverses generacions trontollen ...”

Mentre em cuinava una sopa de peix per a sopar he conegut la notícia de la mort de John Nash i he pensat en el Xavier que vam enterrar fa deu dies, el fill de la meva cosina Àngels que ha mort amb només 22 anys. Ha estat un record brusc i sobtat com la flaire del mar que va i ve sempre inesperada però tossuda igual que els paisatges celestials, plens de misteris i d’aventures amagades entre la feblesa de la lluminària i la força de la foscor.

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Diario de primavera (16)

Jornada electoral.

Ayer, después de levantarme pronto, me preparé un magnífico desayuno de tostadas de pan con ajo y aceite virgen de oliva, cebolla tierna, queso de cabra y aceitunas negras de Aragón con unas cuantas avellanas, una mandarina y un magnífico café para terminar.

Después fui a votar y a acompañar a un amigo a la Estación del Norte que viajaba a Madrid en autocar, no todo el mundo se puede pagar el billete del AVE; había tanta demanda que la compañía ALSA tuvo que añadir un segundo coche; el viaje tarda siete horas y media que con buen ánimo pasan volando.

Después de despedirlo volví a casa paseando y pasando por el Parque de la Ciudadela que rebosaba de gente disfrutando del sol y la buena temperatura que hacía. Todo el trayecto a pie significó sólo una hora y cuarto caminando a buen ritmo; antes de subir a casa me tomé de nuevo un excelente café manchado con un poco de leche mientras leía la prensa del día en una terraza de un bar tranquilo de mi calle. Viniendo de camino y a la altura del Paseo de Colón olí el mar como un perro que olfatea el viento.

La crónica de Pedro Nueno de esta semana nos habla de la conferencia que dio hace pocos días en Shanghai Kazuo Inamori, un empresario japonés al que su gobierno pidió en 2010, cuando tenía 78 años, que salvara Japan Airlines que acababa de quebrar. Nueno destaca también la expectación causada por la conferencia y el éxito de asistencia a pesar de la profunda animadversión china hacia Japón desde la II Guerra Mundial. De paso, y al final de la crónica, nos comenta, ligándolo con Inamori, el magnífico recibimiento al primer ministro de la India en Pekín, dos países que desde siempre se han mirado igualmente con recelo como todos sabemos. Los dos casos expresan que el mundo es mucho más grande de lo que creemos que es desde nuestra decadente Europa que difícilmente se atrevería a pedirle –en España seguro que no– a un hombre de 78 años que salvara la primera compañía aérea del país y que lo hiciera anunciando que no cobraría ni un yen si no la salvaba.

Julià Guillamon, uno de los mejores historiadores de la cultura i la literatura catalana de posguerra, acaba de publicar una biografía de Joan Perucho titulada Joan Perucho, cenizas y diamantes. Es una obra extraordinaria y del artículo de ayer que le dedicaba Julià de Jodar destaco unas pocas de sus palabras que siempre va bien recordar y tener constantemente presentes: "Así nos ha podido mostrar sin medias tintas que veníamos de una derrota histórica, acompañada de una represión sin tregua, (…) con remiendos y compromisos, renuncias y fidelidades. Las falacias sobre el carácter “burgués” de la cultura catalana dan risa cuando puedes seguir de la mano de Guillamon, los avatares de las revistas Alerta, Ariel, Laye o Atzavara, porque muestran nuestra persistencia  en la endeblez: catalanismo y clandestinidad, cultura oficial y colaboracionismo, lenguas en conflicto, en préstamo o intercambio, espacios colectivos y obra individual, indiferencia y oportunismo se combinan para hacer emerger una nueva cultura catalana que ya no podrá ser como antes. (...) ¿Dónde estamos ahora?, en un momento delicadísimo, cuando las estructuras laboriosamente creadas por varias generaciones se tambalean..."

Mientras me cocinaba una sopa de pescado para cenar he conocido la noticia de la muerte de John Nash y he pensado en Xavier al que enterramos hace diez días, el hijo de mi prima Ángels que ha muerto con sólo 22 años. Ha sido un recuerdo brusco y repentino como el aroma del mar que va y viene siempre inesperado pero terco igual que los paisajes celestiales, llenos de misterios y de aventuras escondidas entre la debilidad de la luminaria y la fuerza de la oscuridad.

8 comentarios:

Isabel Barceló Chico dijo...

Me quedo sin palabras ante ese recuerdo tuyo, repentino, de tu sobrino Xavier. De pronto, todo adquiere una dimensión nueva: quienes somos, qué somos, qué construirmos o hemos creído construir; de cuántas claudicaciones se componen nuestras vidas, de cuántos dolores y amores; qué es la vida, cuánto dura. Aceptar muchas preguntas y casi ninguna respuesta forma parte también de nuestra condición humana. Un abrazo.

Marga dijo...

Sí, qué complicadas las perspectivas ante un hecho así. Qué perspectivas, se pregunta una, aunque es consciente (esa una) de que deben seguir existiendo, de ahí el esfuerzo aunque a veces nos gane el sinsentido. Al menos a mí, dos o tres veces al día y eso que procuro pensarlo poco.

Curiosidades bobas: yo tuve que coger un AVE para llegar y poder votar. Aún puedo permitírmelo, lo sé, y de esto soy aún mucho más consciente. Ese privilegio me permitió aún uno mayor: pasar la mañana en compañia de mejores amigos haciendo el canelo y tomando cervecitas pre-electorales. Lo ideal para preparar un voto que al menos en mi ciudad y en mí tenía un sólo sentido: votar en contra de varios y no tanto a favor. Mi escepticismo me puede en estos quehaceres pero ve? también procuro pensarlo poco y actúo sin que sea en consecuencia con él.

Qué rara es la vida, amigo, o seremos nosotros los raros, que también.

Besos y alas.

Bertha dijo...

Buenos días!

Después de leer su reflexión y no lejos de ver que tiene ud muchísima razón.La cara y cruz de la misma moneda.Y en cuanto a votar.No se vota a ideología ,se vota a personas y vamos a apostar por alguien.Sino esto es, un sin vivir.


Un saludo y decirle que se sabe tomar las cosas con mesura y esto hoy en día,es una cualidad.Porque con esto de las prisas,ni se come ni se deja comer.



El peletero dijo...

Gracias Isabel, los días son así, transcurren como si fueran mañana a la vez que ayer, mezclados y sin separar, y cuando te comes las tostadas o la sopa de pescado incluso llegan a ser hoy también.

Un abrazo.

El peletero dijo...

El privilegio, querida amiga, son los amigos, el AVE es un mero adorno, un entretenimiento tonto que a veces nos puede hacer confundir y engañar, pero no, esos amigos y las cervezas con ellos son el verdadero lujo de la vida al tiempo que los paseos en solitario oliendo el mar y el deseo que le entra a uno de cocinar solamente para sí mismo, porque sí y porque nos da la gana.

Seguro que su voto ha sido para bien y no solamente un brindis al sol.

La vida es rara, rarísima, pero más raros somos nosotros, no le quepa duda.

Besos voladores.

El peletero dijo...

Bienvenida a mi casa Bertha,

No crea que me tomo las cosas tan tranquilamente, lo que sucede es que cuando las escribo ya parecen otra cosa y lo parecen porque lo son, son otra cosa distinta a las vividas.

Pero bien es cierto que para comer bien, como para cualquier otra situación, ya sabe, vísteme despacio que tengo prisa.

Pero en política la prisa ya es necesidad y más en España que vive en necesidad perpetua.

El comentario en el otro blog se lo respondo aquí porque es un blog que no está operativo, por así decir, tendría que cerrarlo, pero allí se ha quedado, ya ve que solamente tiene un post que no dice nada. Mi única casa es esta, el peletero, que ya lleva más de ocho años caminando desde otro portal.

Claro que dejo que me tutee, faltaría más, pero en mi blog, si me lo permite, yo seguiré usando el usted que siempre utilizo con todo el mundo excepto en un par de casos muy consagrados.

Saludos y bienvenida de nuevo.

Miquel dijo...

En ocasiones hay circuntancias que nos retraen a lo que somos. Frágiles.
La técnica y la ciencia nos dan esa sensación positiva de poder superar cualquier escollo, más seguimos siendo frágiles, muy frágiles.
No deseo a nadie pasar por la experiencia que nos explicas, ha de ser tan doloroso como inasumible.
Un abrazo.
Salut

El peletero dijo...

La vida es así Miquel, a veces se te aparece como un fogonazo o un destello. Por suerte estas visiones de realidad al igual que algunos recuerdos son esporádicas y ocasionales, no podríamos vivir sin nuestras rutinas.

Un abrazo también para ti.

Salut.