martes, 29 de diciembre de 2015

Setsuko Hara



Diari d’hivern (2)

Setsuko Hara

A finals de la dècada dels anys vint del segle passat jo no era qui sóc ara, en aquella època jo era Setsuko Hara 節子, la famosa actriu japonesa.  

He recordat aquesta important circumstància de la meva existència al llegir que l’Agència japonesa Jaxa està projectant una sonda amb la intenció de transportar de manera robòtica a la Terra mostres de Fobos, un dels dos satèl·lits de Mart juntament amb Deimos. És una operació complexa i tècnicament arriscada perquè a més de no ser pas fàcil anar, encara ho és menys tornar carregat de mostres recollides del terreny. L’enlairament està previst a partir del 2021 com a data més propera i optimista; aquesta mena de coses van lentes, cal ser meticulós, depenen d’imprevistos i de pressupostos que els polítics sempre consideren excessius i dels que es vanten aplicant-los retallades; no seria pas res estrany, doncs, que la missió es retardés a finals de la dècada dels anys vint o que fins i tot quedés anul·lada.

La memòria em falla i em traeix, però crec que vaig ser Setsuko Hara durant no menys de cinc ni més de sis anys, el cert, si més no, és també que no n’estic segur i qui sap si erro i em confonc, i en lloc d’els anys que dic en realitat van ser únicament mesos o setmanes. El que sí tinc clar és que en una migdiada calorosa i humida de sobte i de cop i volta em vaig convertir en ella, igual que en una matinada gris i plujosa, al obrir els ulls al despertar després d’una nit intranquil·la i alterada, algú altre havia ocupat el meu lloc sense demanar permís. 

Ara sóc qui sóc, i ella, en canvi, farà quatre mesos justos que s’acaba de morir, exactament el 5 de setembre passat a la ciutat de Yokohama on va néixer. No cal dir que no me’n sé avenir perquè és com si jo mateix també m’hagués mort.

En el post anterior comentava que havia començat l’hivern i que malgrat que el canvi climàtic impedia que el fred arribés com sempre ho havia fet i com sempre hauria de fer, no podia pas evitar que glacés perquè quan un es mor, el món, vulguis que no, es glaça, no tu, que mort només et refredes i t’acartones com un pernil barat, sinó el món, tot queda glaçat o adormit, com diria Joseph Brodsky en la seva Gran Elegia a John Donne, a Rússia o a Anglaterra, aquí o al Japó, a la Terra o a Mart, a Fobos o a Deimos, on també hi ha primaveres i gel d’aigua, muntanyes altíssimes i rius secs, esperances i ànimes confoses i espantades que no saben on anar perquè no saben on són i esperen una sonda que els transporti de nou a casa.

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Diario de invierno (2)

Setsuko Hara

A finales de la década de los años veinte del siglo pasado yo no era quien soy ahora, en aquella época yo era Setsuko Hara 節子, la famosa actriz japonesa.

He recordado esta importante circunstancia de mi existencia al leer que la Agencia japonesa Jaxa está proyectando una sonda con la intención de transportar de manera robótica a la Tierra muestras de Fobos, uno de los dos satélites de Marte junto con Deimos. Es una operación compleja y técnicamente arriesgada porque además de no ser fácil ir, todavía lo es menos regresar cargado de muestras recogidas del terreno. El despegue está previsto a partir del 2021 como fecha más cercana y optimista; este tipo de cosas van lentas, hay que ser meticuloso, dependen de imprevistos y de presupuestos que los políticos siempre consideran excesivos y de los que se jactan aplicándoles recortes; no sería nada extraño, pues, que la misión se retrasase a finales de la década de los años veinte o que incluso quedara anulada.

La memoria me falla y me traiciona, pero creo que fui Setsuko Hara durante no menos de cinco ni más de seis años, aunque lo cierto es también que no estoy seguro y quién sabe si yerro y me confundo, y en lugar de los años que digo en realidad fueron únicamente meses o semanas. Lo que sí tengo claro es que en una siesta calurosa y húmeda de repente me convertí en ella, al igual que en una madrugada gris y lluviosa, al abrir los ojos al despertar después de una noche intranquila y alterada, alguien había ocupado mi lugar sin pedir permiso.

Ahora soy quien soy, y ella, en cambio, hará cuatro meses justos que acaba de fallecer, exactamente el 5 de septiembre pasado en la ciudad de Yokohama donde nació. Huelga decir que no salgo de mi asombro porque es como si yo mismo también me hubiera muerto.

En el post anterior comentaba que había comenzado el invierno y que a pesar de que el cambio climático impedía que el frío llegara como siempre lo había hecho y como siempre debería hacer, no podía evitar que helara porque cuando uno se muere, el mundo, quieras que no, se hiela, no tú, que muerto sólo te enfrías y te acartonas como un jamón barato, sino el mundo, todo queda helado o dormido, como diría Joseph Brodsky en su Gran Elegía a John Donne, en Rusia o en Inglaterra, aquí o en Japón, en la Tierra o en Marte, en Fobos o en Deimos, donde también hay primaveras e hielo de agua, montañas altísimas y ríos secos, esperanzas y almas confundidas y asustadas que no saben a dónde ir porque no saben dónde están y esperan una sonda que los transporte de nuevo a casa.


6 comentarios:

Marga dijo...

Era usted una japonesa guapisíssima, que lo sepa! jeje

Ya sabe que suelo decir que yo he debido ser una ganso porque me paso la vida haciéndolo, o intentándolo al menos. Es la única forma que conozco de no sentirme helada porque el mundo, le confieso, logra dejarme paralizada de frío con sus sinsentidos así que yo llamo a la gansa que habita en mí desde tiempos inmemoriales y ahí está y el calorcito de sus plumas y el mundo al carajo (si me permite la expresión).

Igual de confundida pero un poco menos asustada. Remedios de andar por casa.

Besos, señora Setsuko, salude al señor Peletero, por supuesto!



Enric H. March dijo...

La forma més conscient de la nostra mort és la part de nosaltres que se'n va amb aquells en qui hem dipositat alguna emoció, i alhora és la constatació que estem fets de tot allò que hem anat assimilant al llarg del temps, conscientment i inconscientment. I quan ja no hi siguem, potser, només potser, una part de nosaltres perviurà.

Bertha dijo...

La cuestión es que mientras uno va introduciéndose en la piel de otro: por necesidad, gusto o simplemente por sentirse mejor :esta todo más que justificado.Y, cuando ya nos ajamonemos o desaparezcamos por lo menos que nos recuerden por algo...

Que este nuevo año que esta en puertas venga con buenas soluciones...?

¡FELIZ AÑO 2016!

Un abrazo estimado Peletero.

El peletero dijo...

Pues sí, querida Marga, Setsuko Hara fue una mujer muy guapa, al igual que los gansos y gansas en general. A mí me gustan mucho los patos y patas, vivos o cocinados con la célebre naranja y el jamón de pato no acartonado.

Que tenga un feliz año, y muchos recuerdos y besos del señor peletero.

El peletero dijo...

És a dir, Enric, que d’aquí a cent o dos-cents anys tots calbs perquè ni morts ni vius ningú se’n recordarà de nosaltres, ni tampoc ningú se’n recordarà dels que se’n recordaven de nosaltres.

Bon any.

El peletero dijo...

Setsuko Hara, querida Bertha, fue una muy buena actriz y una mujer muy bonita también, es difícil, no siendo nada de eso, ponerse en su lugar, pero para eso está la literatura que casi todo lo puede.

Que tenga un feliz año y un fuerte abrazo también para usted.