martes, 5 de julio de 2016

La bala

Michael Cimino per Elina Kechicheva

Diari d’estiu (3)

La bala

Segons sembla l’Albert Camus afirmava que ens morim als quaranta d'una bala que ens disparem als vint.

Suposo que en el meu cas la metàfora existencial també es deu haver complert, i ja sóc un cadàver des de fa un munt d’anys encara que per fora no ho sembli i ningú tampoc se n’hagi adonat.

Però, segons el metge m'acaba d'explicar aquest mateix matí quan m’ha rebut a la seva consulta per donar-me els resultats d’unes anàlisis, la bala que es va disparar el dia en que els meus pares em van concebre encara no ha arribat al seu destí, que no m’amoïni perquè està en camí,  apropant-se, i que haurem d’estar, ell i jo,  a l’aguait per quan arribi poder-la esquivar com fa un boxador amb els cops del rival. La veritat és que m’ha donat una alegria i m’ha deixat una mica més tranquil com quan els bancs et prorroguen un crèdit i saps que encara no hauràs d’anar a dormir al carrer.

El que sí que s'ha col·locat en la trajectòria d'una bala que segurament va disparar quan rodava The deer hunter, ha estat Michael Cimino, que als 77 anys acaba d'anar-se'n per a no tornar.

En una ocasió i en una entrevista Cimino va dir que: “Mai he fet pel·lícules per fer diners o aconseguir premis. La meva única preocupació ha estat sempre com fer les coses millor; com ser original. La idea és filmar quelcom  que ningú hagi vist abans. Per això dic que és impossible rodar alguna cosa a Monument Valley. Aquest escenari pertany a John Ford. Si fas alguna cosa, t'has d'esforçar en que sigui una cosa única i ensenyar la realitat com mai abans ho hagi fet ningú".

La pel·lícula del Cimino és sobradament coneguda per tothom, així que no cal dir gran cosa més sobre ella que destacar el que reiteradament s’ha reconegut , que no es pas una història sobre la guerra sinó sobre l’amistat.  I repetir novament les preguntes que es fa en l’entrevista que esmentem.

Com ser original?

Com fer les coses millor?

Com aconseguir que el que fas sigui únic?

Com ensenyar la realitat com mai abans ho ha fet ningú?

Com s’ha de fer per a que ni els diners ni els premis siguin l’important?

Alguna d’aquestes preguntes té a veure amb la caça de cérvols?, amb la guerra del Vietnam en particular?, amb la guerra en general?, amb la ruleta russa?, amb la fragilitat de la gent?, amb la fallida econòmica a la que es va veure empès Cimino a l’entendre el seu ofici d’una manera no econòmica? Amb les cançons russes que els protagonistes d’origen rus canten al començament de la pel·lícula?, amb l’himne dels Estats Units d’Amèrica que ells canten també en l’escena final?

O tot plegat té a veure amb l’esplèndid barret de cowboy que llueix Cimino en la fotografia que encapçala aquest text i amb el seu rostre recosit i reconstruït en mil operacions d’estètica?

Jo no ho sé pas, però m’ensumo que alguna cosa de tot plegat té a veure amb alguna bala.



Diario de verano (3)

La bala

Según parece Albert Camus afirmaba que nos morimos a los cuarenta de una bala que nos disparamos a los veinte.

Supongo que en mi caso la metáfora existencial también se habrá cumplido, y ya soy un cadáver desde hace un montón de años aunque por fuera no lo parezca y nadie tampoco se haya dado cuenta.

Pero, según el médico me acaba de explicar esta misma mañana cuando me ha recibido en su consulta para darme los resultados de unos análisis, la bala que se disparó el día en que mis padres me concibieron aún no ha llegado a su destino, aunque está en camino, acercándose, y que tendremos que estar, él y yo, atentos para cuando llegue poderla esquivar como hace un boxeador con los golpes del rival. La verdad es que me ha dado una alegría y me ha dejado un poco más tranquilo como cuando los bancos te prorrogan un crédito y sabes que aún no deberás ir a dormir a la calle.

El que sí se ha colocado en la trayectoria de una bala que seguramente disparó cuando rodaba The deer hunter, ha sido Michael Cimino, que a los 77 años acaba de irse para no volver.

En una ocasión y en una entrevista Cimino dijo que: "Nunca he hecho películas para hacer dinero o conseguir premios. Mi única preocupación ha sido siempre cómo hacer las cosas mejor; cómo ser original. La idea es filmar algo que nadie haya visto antes. Por eso digo que es imposible rodar algo en Monument Valley. Ese escenario pertenece a John Ford. Si haces algo, te tienes que esforzar en que sea algo único y enseñar la realidad como nunca antes lo haya hecho nadie".

La película de Cimino es sobradamente conocida por todos, así que no hace falta decir gran cosa más sobre ella que destacar lo que reiteradamente se ha reconocido, que no es una historia sobre la guerra sino sobre la amistad. Y repetir nuevamente las preguntas que se hace en la entrevista que mencionamos.

¿Cómo ser original?

¿Cómo hacer las cosas mejor?

¿Cómo conseguir que lo que haces sea único?

¿Cómo enseñar la realidad como nunca antes lo ha hecho nadie?

¿Cómo hacer para que ni el dinero ni los premios sean lo importante?

¿Alguna de estas preguntas tiene que ver con la caza de ciervos?, ¿con la guerra de Vietnam en particular?, ¿con la guerra en general?, ¿con la ruleta rusa?, ¿con la fragilidad de la gente?, ¿con la quiebra económica a la que se vio empujado Cimino al entender su oficio de una manera no económica? ¿Con las canciones rusas que los protagonistas, que son de origen ruso, cantan al comienzo de la película?, ¿con el himno de los Estados Unidos de América que ellos cantan también en la escena final?

¿O todo ello tiene que ver con el espléndido sombrero de cowboy que luce Cimino en la fotografía que encabeza este texto y con su rostro recosido y reconstruido en mil operaciones de estética?

Yo no lo sé, pero me huelo que algo de todo eso tiene que ver con alguna bala.

9 comentarios:

Francesc Puigcarbó dijo...

visualment Cimino em remet a Camilo Sesto, i quan al 'cazador' recordo la pel·lícula molt vagament, hauria de revisar-la de nou, miraré si la tinc a movistar+

salut,

Tot Barcelona dijo...

Tampoco la he visto.
La buscaré .
Salut

El peletero dijo...

Tens raó, Francesc, té, sens dubte, un aire androgin. Darrerament el Michael Cimino es feia dir Elisabeth Cimino.

La pel·lícula, per mí, és extraordinària.

El peletero dijo...

Búscala Miquel, té gustará, aunque creo que ya la debes haver visto, pero no la recuerdas.

Salut.

Madeleine De Cubas dijo...

Por lo general los excesos o "pecadillos" d la juventud los pagamos d mayores. Pero para mi son tb parte del aprendizaje. Igual tenemos q vivir cada etapa con sus errores y sus aciertos. Nada garantiza q si hubieramos actuado con gran madurez aun d jovenes no hubieramos encontrado d repente una "bala perdida" en el camino.
Magnifico tratar d superarnos y hacer las cosas guiados x el altruismo y la originalidad (muy bueno para quien lo logre), pero a mi me parece q cuando ensayamos a ser realmente distintos, originales ya perdemos esa frescura y espontaneidad d quienes lo son sin proponerselo.

Madeleine De Cubas dijo...

Por lo general los excesos o "pecadillos" d la juventud los pagamos d mayores. Pero para mi son tb parte del aprendizaje. Igual tenemos q vivir cada etapa con sus errores y sus aciertos. Nada garantiza q si hubieramos actuado con gran madurez aun d jovenes no hubieramos encontrado d repente una "bala perdida" en el camino.
Magnifico tratar d superarnos y hacer las cosas guiados x el altruismo y la originalidad (muy bueno para quien lo logre), pero a mi me parece q cuando ensayamos a ser realmente distintos, originales ya perdemos esa frescura y espontaneidad d quienes lo son sin proponerselo.

El peletero dijo...

Creo, querida Madeleine, que Albert Camus no se refería exactamente a “pecadillos” de juventud, sino a algo más parecido a la distancia que existe entre la esperanza y el desencanto.

Tienes toda la razón cuando afirmas que la mejor manera de ser original es siendo uno mismo, tal vez por eso Michael Cimino, en los últimos años de su vida, se hacía llamar Elisabeth.

Besos.

Fanny Sinrima dijo...

Sí, es una excelente película. Hace muy poco la he vuelto a ver y me gustó tanto como la primera vez.
Saludos, Peletero.

El peletero dijo...

Hola, Fanny, saludos.