sábado, 5 de septiembre de 2009

El peletero/El tiempo/Anteayer (2 de 4)



5 Noviembre 2008

Allí estaré, de pie, frente a ese mármol que ahora lo cubre. Me quedaré un par de horas o quizás un par de días, no sé. Pero sé que no usaré ninguna silla para descansar. Sea el tiempo que sea el que permanezca allí, frente a él, será de pie, como un pasmarote, como un palo tieso, inmóvil, rígido y duro como un chuzo. Severo y riguroso como pretende ser un hombre justo. Alto si puedo, inflexible porque quiero y austero porque no puedo más. Sometido y manso. No sé otra manera de rendirle homenaje que manteniéndome erguido, casi firmes, igual que un militar, pensando en él y en él conmigo, caminando juntos. Debe ser una muestra de afecto íntima y secreta, una de esas ofrendas y actos casi mágicos y tan honestos como sencillos, uno de esos en los que tu mano izquierda no sabe nunca qué hizo tu mano derecha. Algo que nadie debe conocer jamás.

Esa será mi manera de manifestarme, de decirle a mi cara de piedra que lo amé como a un hijo. De vez en cuando uno necesita decirse la verdad a sí mismo.

Emprenderé ese viaje, aunque no hay prisas, el muchacho ya ha sido enterrado y tampoco hay ninguna necesidad ni obligación de correr para nada. Nadie ansía que vaya y que arribe. No es en ningún caso un regreso. Debo preparar las cosas con tranquilidad, nadie se irá de la tumba donde reposa. Al menos puedo pensar que alguien, no creo que haya sido su madre, ha tenido el buen criterio de no incinerarlo. No soporto este mal gusto reinante, esta defensa hipócrita y mimética de la higiene funeraria, cuando en realidad es una manera más de afirmar aquello que callan o que incluso ignoran de sí mismos, los muy estúpidos. Querer deshacerse de los muertos, como si los muertos, por serlo, por pudrirse, fueran una molestia o algo desagradable, pura basura, confunden los cadáveres con despojos para reciclar. En muchos casos incluso antes de que fallezcan. “Quiero que mis cenizas las echen al mar”, dicen luego, satisfechos y fatuos en esa mediocre y ordinaria poesía mundana y popular. Cuando oigo esa vulgaridad yo mismo los arrojaría al abismo, no te preocupes, les diría, pronto te comerán los peces y podrás formar parte así del cosmos.

Debo ir, he de emprender ese viaje y eso que no me gusta moverme, siempre son los demás los que vienen a mí en busca de soluciones, a pedir consejo, dicen. Yo les digo cualquier tontería, escuchan atentamente mis palabras o las leen, asienten y se van con la cara seria pero reconstruida, el semblante esforzado y agradecido, la voluntad renovada y la esperanza reverdecida. O al menos así lo afirman esos que se van después de oírme, esos que leen mis billetes escritos en pañuelos de papel reciclado, panfletos, arengas, halagos, inventos y plagios. Se marchan satisfechos, pero no ven ni perciben que yo casi los echo sin que ellos se den cuentan que los echo. Soy un jardinero que riega plantas mustias, que da verdor al paisaje y que luego corta las flores para adornar jarrones, eso que los cursis llaman floreros. Escribo cuatro tonterías en un periódico y en un par de revistas, una de ellas es de esas que llaman “masculinas”, donde salen chicas desnudas y que leen más mujeres que hombres. Doy clases de arte en una escuela de periodismo, para que los que allí van a estudiar tengan una ligera idea de que las pirámides están terminadas en punta y hay unas en Egipto que son muy famosas. Cada semana participo en una tertulia televisiva y en otra radiofónica sobre deporte, y cada cuando publico algún libro sobre cosas diversas. Escribo también, aunque todavía no he publicado ninguno y solamente unas pocas personas los han leído, pequeños poemarios. Ya llevo escritos once y pronto estará listo el que haga la docena. Creo que en esos doce me pararé. Tengo la sensación de haber terminado las palabras.

viernes, 4 de septiembre de 2009

El peletero/El tiempo/Anteayer (1 de 4)



3 Noviembre 2008

Hace un par de días, anteayer, hube de tomar una decisión, no me gustó, pero era necesario tomarla.

Debía emprender un viaje. Había llegado una carta, una de esas que viene de lejos, dando malas noticias. Cuando digo una carta me refiero a un correo electrónico. Era de mi ex-mujer. Hubiera podido llamarme por teléfono, pero supongo que debió de temer oír mi voz y abrirme la suya con su inconfundible tono.

Había muerto mi hijo, bueno, el mío no, el suyo. Yo nunca he sido padre excepto cuando ejercí de ello, más o menos, sin serlo. El niño tenía uno de verdad, un buen padre, pero le quedaba lejos cuando compartió mi vida junto con su madre durante unos años.

En aquella época era apenas un niño, pero ahora había cumplido los 17, todo un muchacho ya cuando falleció de leucemia hace un par de meses, según me contaba ella en el correo.

Yo no había sabido nada de su enfermedad que duró tres largos años, y menos de su rápida y supongo que triste agonía. Nadie me había comunicado nada y yo tampoco había hecho el más mínimo esfuerzo por saber de sus cosas. Desde que se fueron él y su madre se terminó la comunicación.

En realidad no era mi hijo, ya lo he dicho, aunque durante algún tiempo me gustó pensar que sí lo era. Él tampoco me escribió y nunca me llamó, ni siquiera para felicitarme en mi cumpleaños. El correo solamente me comunicaba su muerte acaecida ahora hace dos meses, según ella dice. Cuenta también alguna de las circunstancias, algún detalle tangencial y penoso y el entierro en su correspondiente cementerio, nada más. Era escueto y frío como esa misma muerte de la que me hacía partícipe. Era más áspero que el comunicado de desahucio de un juzgado.

Supongo que era eso lo que pretendía con sus palabras, pero creo que en ellas había también escondido un grito ahogado, una llamada de socorro.

Le respondí en su mismo tono, lamentando lo ocurrido y añadí alguna frase más de carácter educado, y apuntando ligeramente a algún lejano recuerdo, más en el estilo que corresponde en estos casos que tratando de darle algún aire cálido, afectuoso o al menos cariñoso.

Sin embargo he decidido ir. Nadie me lo pide y nadie espera que haga tal cosa. Nadie saldrá a mi encuentro o aguardará mi llegada en el aeropuerto. Nadie. Pero he decidido que debo subirme a ese avión. Nadie me esperará. Nadie lo sabrá. Será un viaje estrictamente privado, íntimo y solitario. Casi anónimo.

Deberé encargar luego unas flores que yo mismo llevaré al cementerio, a su tumba, con un lema bordado en oro sobre un fondo morado. Dirá escuetamente algo obvio y cursi, tal vez algo que un día creí que podía durar siempre, pero que luego no fomenté ni continué por culpa de mi orgullo, que siempre se ha escudado en la pereza o en la vergüenza mal entendida. La supuesta hostilidad de mi ex-mujer, su madre, no es una excusa válida ni suficiente para explicar mi pasividad y casi diré que mi cobardía. “Tu amigo que te quiere – mi nombre de pila y mis dos apellidos-”, ésa será la corta frase que figurará en la cinta. Corta y quizás exagerada, pero necesaria para recomponer pobre y tardíamente una dignidad perdida.

jueves, 3 de septiembre de 2009

El peletero/Glosses: converses amb una sargantana (22)



30 Octubre 2008

3 de juliol de 2008

Aquesta tarda ha vingut a espetegar un colom contra el vidre de l'aparador.

M'he espantat al sentir el soroll, ha estat un veritable xoc.

La pobre bestia es deu haver quedat estabornida i és molt probable que també amb algun os trencat.

He sortit a mirar i ja se'n havia anat.

Si no ha quedat estalvi i sa, acabaran amb ell, alguna rata o alguna gavina al despullaran com un tortell, buscant la sorpresa amagada, buscant la vida en la mort.

T'has posat nerviosa, sargantana, t'he vist la gola massa fina, excitada i crec que també confusa i..., assassina.

Dius que t'hagués agradat veure-ho, però jo el que sí he vist han estat els teus dos saltirons i el teu neguit que he pensat que ben segur era d'alegria.

Crec que t'agrada veure morir quan són els altres els que es moren, qui sap si també t'agrada matar quan ets tu la que ho fa.

Quan t'has calmat, m'he calmat jo també.

Et cal una mida.

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El mar ha deposat el seu poder.

La gloria d'abans és només passat en una raconada de la vida.



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TRADUCCIÓ AL CASTELLÀ

3 de julio

Esta tarde ha topado una paloma contra el vidrio del escaparate.

Me he asustado al oír el ruido, ha sido un verdadero choque.

El pobre animal debe de haberse quedado traspuesto, y es muy probable que también q mal herido y con algún hueso roto.

He salido a mirar y ya se había ido.

Si la paloma no ha salido ilesa acabarán con ella, alguna rata o alguna gaviota lo desnudarán como un roscón de reyes, buscando en él la sorpresa escondida, la vida en la muerte.

Te has puesto nerviosa, lagartija, te he visto la garganta demasiado fina, excitada y creo que también confundida y... asesina.

Dices que te habría gustado verlo, pero yo lo que sí he visto han sido tus dos saltitos y tu ansia, que he pensado que seguramente era de alegría.

Creo que te gusta ver morir cuando son los demás los que se mueren, quién sabe si también te gusta matar cuando eres tú quién lo hace.

Cuando te has calmado, me he calmado yo también.

Necesitas una medida.

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El mar ha depuesto su poder.

La gloria de antaño es solamente pasado en una esquina de la vida.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

El peletero/Glosses: converses amb una sargantana (21)



28 Octubre 2008

1 de juliol de 2008

Ara a casa meva hi porto llibres d'una altra casa que també va ser la meva.

Que també és la meva.

Una encara més recordada, una on l'aigua era beneita i els nens reien a la panxa del bou. Una casa més petita, on no neva ni plou.

Una casa on també hi va néixer una nena, que no es deia ni Marina ni tampoc havia nascut a les Filipines, una que té bigues de fusta com si fos la caseta de l’arbre, la caseta del niu i de l'ou, la caseta del fons del mar. On les rajoles de terra fan cintes i dibuixen sanefes, i on la mare cantava al sol.

Estic de mudança, i no estic de dol. Tragino papers, pintures, dibuixos, màscares, i llibres de mil colors i de mil grandàries, de mil olors i de cent mil fondàries.

Mentre somio sol transporto de mil maneres moltes menes de consol, des de la cova del tresor d'Alí Babá a la d'Edmond Dantés, del segon segona a la del cinquè tercera.

En cada prestatgeria hi ha sorpreses, en cada cadira t'hi trobes el sol, rubís gegantins i maragdes, lapislàtzulis i safirs, diamants irisats, transparents i aureolats, perles naturals, òpals enormes, coralls vermellosos i ònix negres com les ànimes d'alguns mortals.

Meravelles i cofres plens de records inigualables, de vides viscudes i de miralls, de vides mortes i d'estralls.

Fotografies i pel•lícules de viatges, cartells, figures i moltes imatges, de paper, de fusta i de fang.

Petxines, closques buides i dins de les “caracoles” el so de totes les ones. L’olor de les mil i una nits i de l'un i mil neguits.

Revistes, diaris, i les fotografies d'algunes noies i els seus meravellosos pits.

Amigues o estranyes, vestides o nues, perquè tant dóna cóm es comença, sempre tots acabem de la mateixa manera.


(Bettie Page, Playmate gener 1955)


TRADUCCIÓ AL CASTELLÀ

1 de julio de 2008

Ahora a mi casa llevo libros de otra casa que también fue la mía.

Que también es la mía.

Todavía más recordada, donde el agua era bendita y lo niños reían dentro de la barriga del buey. Una casa más pequeña donde ni nieva ni llueve.

Una casa dónde nació también una niña, que no se llamaba Marina ni tampoco era de Filipinas. Que tiene vigas de madera como si fuera la casita del árbol, la casita del nido y el huevo, la casita del fondo del mar. Donde las baldosas del suelo dibujan cintas y cenefas, y donde mamá cantaba al sol.

Estoy de mudanza, y no estoy de duelo. Acarreo papeles, pinturas, dibujos, máscaras, y libros de mil colores y de mil tamaños, de mil olores y de cien mil honduras.

Mientras sueño solo transporto mil maneras de consuelo de la cueva del tesoro, la de Alí Babá, la de Edmond Dantés.

En cada estantería hay sorpresas, en cada silla te encuentras el sol, rubíes gigantes y esmeraldas, lapislázulis y zafiros, diamantes irisados, transparentes y aureolados, perlas naturales, ópalos enormes, corales rojizos y ónices negros como las almas de algunos mortales.

Maravillas y cofres llenos de recuerdos inigualables, de vidas vividas y de espejos, de vidas muertas y de estragos.

Fotografías y películas de viajes, carteles, figuras y muchas imágenes, de papel, de madera y de fango.

Caracolas, caparazones vacíos y el sonido de las mil y una noches, de la una y mil desazones.

Revistas, periódicos, y las fotografías de algunas muchachas y sus atractivos senos.

Amigas o extrañas, vestidas o desnudas, porque tanto da cómo se empieza, siempre todos terminamos igual.

martes, 1 de septiembre de 2009

El peletero/Glosses: converses amb una sargantana (20)



24 Octubre 2008

30 de juny de 2008

Penses que està bé, sargantana?, creus que és una carta elegant?

Jo no n'estic segur, m'agradaria que ho fos com ho és aquest poema de J.V. Foix, com ho és ell mateix.

Amb el seu barret de senyor de Barcelona em recorda a l'oncle Antoni, tot un galant, fi, alegre i dolç, un Adonis, delicat i prim, igual que la seva pastisseria de Sarrià, de barri alt, de barri elegant.

Encara que jo soc de frontera, de Ronda i de llindar, de puta gallega, eslava o llatinoamericana.

Sempre em recordes i m'esmentes, estimada sargantana, que és un dels poemes que més t'agraden, com a mi.

És ple de finor i d'alegria, de reflexos i lluminàries que mostren a la pell aquells que s'empaiten per plantar banderes entre pinedes i garrics, on els cossos fan olor a salvatgina i on les mans es vernissen de mar, d'or i d'escates de tant enfilar-se per les branques, de tant jeure per les cales i de tant banyar-se per entre les roques de la Mare de Déu de mar en dins.

El cap enlaire i el cel enllà, ocells escarlates i algues al bassal i a la font del comellar. A la ma un jaç de flors, i com si fos una dolça metzina, a la boca un rostoll de la meva veïna, la bonica Angelina.

Dius, sargantana, que t'agrada aquest poema perquè és un somni obert, com la teva ànsia de pirata, com la teva sed de rèptil i d'estiu, com l'amor que et ve del zel, embolicat en àmbar i folrat de niu, amagat darrera d'una mata de la vora del riu.

És quan dormo que hi veig clar
Foll d'una dolça metzina,
Amb perles a cada mà
Visc al cor d'una petxina,
Sóc la font del comellar
I el jaç de la salvatgina,
–O la lluna que s'afina
En morir carena enllà.
És quan dormo que hi veig clar
Foll d'una dolça metzina.

És quan plou que ballo sol
Vestit d'algues, or i escata,
Hi ha un pany de mar al revolt
I un tros de cel escarlata,
Un ocell fa un giravolt
I treu branques una mata,
El casalot del pirata
És un ample girasol.
És quan plou que ballo sol
Vestit d'algues, or i escata.

És quan ric que em veig gepic
Al bassal de sota l'era,
Em vesteixo d'home antic
I empaito la masovera,
I entre pineda i garric
Planto la meva bandera;
Amb una agulla saquera
Mato el monstre que no dic.
És quan ric que em veig gepic
Al bassal de sota l'era.

(J.V. Foix, “És quan dormo que hi veig clar”)

TRADUCCIÓ AL CASTELLÀ

30 de junio

¿Piensas que está bien, lagartija?, ¿crees que es una carta elegante?

Yo no estoy del todo seguro, me gustaría que lo fuera como este poema de J.V. Foix, elegante como él y muy famoso. Con su sombrero de señor de Barcelona me recuerda a mi tío Antonio, delicado y delgado, alegre y dulce también, como su pastelería de Sarriá, la Pastelería Foix.

Aunque yo soy de frontera, de Ronda y de linde. De puta gallega, eslava o latinoamericana.

Siempre me recuerdas y me señalas, querida lagartija, que es uno de los poemas que más te gustan, como a mí.

Está lleno de finura y alegría, de reflejos y luminarias que muestran en la piel aquellos que se persiguen para plantar banderas entre pinares y marañas, donde los cuerpos huelen a fierecilla y donde las manos se barnizan de mar, de oro y de escamas de tanto subirse a las ramas, de tanto yacer por las calas y de tanto bañarse por entre las rocas de la Virgen de mar adentro.

La cabeza en alto y el cielo allá, pájaros escarlatas y algas en la charca y en la fuente del barranco. En la mano un lecho de flores, y como si fuera un dulce veneno, en la boca un rastrojo de mi vecina, Angelita.

Dices, lagartija, que te gusta porque es un sueño abierto, como tu ansia de pirata, como tu sed de verano, como el amor que tienes en celo, envuelto en ámbar y forrado de nido, escondido detrás de una mata a la vera de un río.

Cuando duermo veo claro,
loco de un dulce veneno,
con perlas en cada mano
vivo dentro de una concha;
soy la fuente de un barranco
y soy cubil de una fiera,
–o la luna que se afina
al morir tras la ladera.
Cuando duermo veo claro,
loco de un dulce veneno.

Cuando llueve bailo solo,
visto algas, oro y escama,
lienzo de mar agitado
y algo de cielo escarlata,
un pájaro hace cabriolas
y echa ramas una mata,
el caserón del pirata
es un ancho girasol.
Cuando llueve bailo solo,
visto algas, oro y escama.

Cuando río estoy giboso
en la charca de la era,
me atavío de hombre antiguo
y acoso a la masovera,
y entre pinar y maraña
plantifico mi bandera;
con punzón de coser sacos
mato al monstruo que no nombro.
Cuando río estoy giboso
en la charca de la era.

(J.V. Foix, “És quan dormo que hi veig clar”)

lunes, 31 de agosto de 2009

El peletero/Glosses: converses amb una sargantana (19)



21 Octubre 2008

28 de juny de 2008

Estimada amiga,

espero que tu i la teva família os trobeu bé.

Feia mesos que no t'escrivia, estic segur que em sabràs disculpar aquesta falta de comunicació, tant segur com també comprendràs les raons profundes del meu silenci.

Ja fa temps que saps que en la nostra vida s'han anat persones molt estimades en tot just dos mesos.

Aquesta noticia va ser la darrera vegada que vas saber de mi.

I jo de tu. Encara que no vas dir res de tu.

No cal dir que els canvis han estat radicals i sobtats. Durs i difícils. Segur que no més que en altres persones en les mateixes circumstàncies, però, la immensa pena per la seva pèrdua no ha minvat ni una engruna des de llavors fins el dia d'avui.

Res ha estat ni està sent fàcil, mai ho és per ningú.

El meu germà i jo també, sempre hem fet el cor fort, i hem procurat tenir l'ànim que creiem és necessari per seguir endavant.

Ara ploro sol.

Abans plorava davant del pare mentre li posava el pijama i l'allitava.

Ara ploro sol, però abans plorava amb ell i plorava per ell, per la mare, pel meu germà i plorava també per tu, plorava per ahir i plorava per demà.

Plorava també per tu.

Ell em mirava estranyat, i entristit, amb aquella careta que feia de vell, de gosset espantat.

No comprenia què era el que em passava, no entenia que plorés, a sant de què?

Obria els seus ulls de cadernera, tancava la boca posant-la de pinyó, i tractava d'esbrinar les raons del meu plor, em mirava fix i quasi plorava amb mi.

Em sabia greu preocupar-lo per una cosa que no podia entendre. Però jo necessitava que algú em mirés amb atenció, amb interès, i ningú m'ha mirat mai com ell, amb absoluta dedicació. En el seu silenci atent havia de trobar la teva veu que ja no sentiré més.

Em sabia greu, però estic segur que la meva emoció i tot el meu sentiment avocat el feien viure, el lligaven encara més a terra que no pas un riure. Una rialla hagués estat millor?, segur que sí, no ho puc dir.

Per això als matins, al llevar-lo, li feia pessigolles i jugàvem al llit com si jo fos el pare i ell el meu fill.

La vida ens ha donat la gran oportunitat d'intercanviar els papers, perquè, qui sap? si tal vegada ell i jo som...

...pare i fill l'un de l'altre i al mateix temps. Qui sap si germans d’uns altres pares.

T'he de dir, però, i per la teva tranquil•litat, que mai ens ha faltat l'ajuda, el consol i el suport dels nostres amics.

Si alguna cosa bona ens ha vingut a trobar al camí nou que ara caminem ha estat la seva meravellosa i entranyable companyia.

Tots ells, sense faltar ni un, fins i tot també la noves relacions epistolars que he iniciat, i que pot ser ja coneixes, o suposes, ens han fet costat amb tota la seva voluntat, amistat i amor.

He rebuscat, però no crec que pugui trobar cap altre paraula millor per definir el què ha succeït i el que tots ells ens han donat, que aquests dues: amistat i amor.

Em plau molt dir-ho i fer-ho públic encara que sigui en la modèstia d'una carta publicada en aquesta botella llançada al mar.

En aquesta cabina marinera, que no és la dels germans Marx, només hi faltes tu i tu ho saps.

Per acabar, espero que estiguis, bé al costat dels teus, bé de salut, de cos i d'esperit, i que les coses i les persones t'acompanyin com sempre has merescut.

Fes-li un petó al teu fill.

Salutacions del que no ha deixat mai d’estimar-te i ser el teu amic.

Signat:

Un cavaller elegant.

TRADUCCIÓ AL CASTELLÀ

28 de junio

Querida amiga, espero que tú y tu familia os encontréis bien.

Hacía meses que no te escribía, estoy seguro que disculparás esta falta de comunicación, tan seguro como también comprenderás las razones profundas de mi silencio.

Ya hace tiempo que sabes que en nuestra vida se han ido personas muy queridas en apenas dos meses.

Esta noticia fue la última vez que supiste de mí.

Y yo de ti. Aunque nada dijiste de ti.

No es necesario que diga que los cambios han sido radicales y repentinos. Duros y difíciles. Seguro que no más que en otras personas en las mismas circunstancias, pero la inmensa pena por su desaparición no ha disminuido ni una migaja desde entonces hasta el día de hoy.

Nada ha sido ni está siendo fácil, nunca lo es para nadie.

Mi hermano, y yo también, hemos tratado siempre de ser fuertes, y hemos procurado tener el ánimo que creemos es necesario para seguir adelante.

Ahora lloro solo.

Antes lloraba delante de papá mientras le ponía el pijama y lo acostaba.

Ahora lloro solo, pero antes lloraba con él y lloraba por él, por mamá, por mi hermano y también lloraba por ti, lloraba por ayer y lloraba por mañana.

Lloraba también por ti.

Él me miraba extrañado, y entristecido, con aquella carita que hacía de viejo, de perrito asustado.

No comprendía qué era lo que me sucedía, no entendía que llorase, ¿a santo de qué?

Abría sus ojos de jilguero, cerraba la boca de piñón, y trataba de averiguar las razones de mi llanto, me miraba fijo y casi lloraba conmigo.

Me sabía mal preocuparlo por una cosa que no podía entender. Pero yo necesitaba que alguien me mirase con atención, con interés, y nunca nadie me ha mirado como él, con absoluta dedicación. En su silencio atento debía de hallar tu voz que ya nunca más volveré a oír.

Me sabía mal, pero estoy seguro que mi emoción y todo mi sentimiento abocado lo hacía vivir, lo ataban todavía más a tierra que no la risa. ¿Una carcajada hubiera sido mejor? Seguramente sí, no puedo afirmarlo.

Por eso en las mañanas, al despertarlo, le hacía cosquillas y jugábamos en la cama como si yo fuera el padre y él mi propio hijo.

La vida nos ha dado la gran oportunidad de intercambiar los papeles, porque, ¿quién sabe?, si él y yo somos...

...padre e hijo el uno del otro y al mismo tiempo. Quién sabe si hermanos de otros padres.

Te he de decir, sin embargo, y para tu tranquilidad, que nunca nos ha faltado la ayuda, el consuelo y el soporte de nuestros amigos.

Si alguna cosa buena nos ha venido a encontrar al camino nuevo que ahora caminamos ha sido su maravillosa y entrañable compañía.

Todos ellos, sin faltar ni uno, incluso también las nuevas relaciones epistolares que he iniciado, y que tal vez ya conoces, o supones, han estado a nuestro lado con toda su voluntad, amistad y amor.

He rebuscado, pero no creo que pueda encontrar ninguna otra palabra mejor para definir lo que ha sucedido y eso que todos nos han dado, que estas dos: amistad y amor.

Me place mucho decirlo y hacerlo público aunque que sea en la modestia de una carta publicada en esta botella lanzada al mar.

En esta cabina marinera, que no es la de los hermanos Marx, solamente faltas tú, y lo sabes.

Para terminar, espero que estés bien al lado de los tuyos, bien de salud, de cuerpo y espíritu. Y que las cosas y las personas te acompañen como siempre has merecido.

Dale un beso a tu hijo.

Saludos del que nunca ha dejado de amarte y ser tu amigo.

Firmado:

Un caballero elegante.

sábado, 29 de agosto de 2009

El peletero/Glosses: converses amb una sargantana (18)



17 Octubre 2008

26 de juny de 2008

Te'n recordes?

Tu no hi eres, però com si hi haguessis estat. En els bons i mals moments de la meva vida sempre t'he volgut al meu costat. En els mals i bons moments de la meva vida només tu m'has faltat. Però encara que no hi siguis permet-me, ben volguda sargantana, que et consulti que arran de la publicació de les “Cartes d'una Dama molt seriosa”, una bona amiga em va suggerir que seria molt adequat escriure també les d'un cavaller.

Jo vaig pensar que sí, però que més que un cavaller seriós haurien d'estar les “Cartes d'un cavaller elegant”, no em facis dir per què ni cóm d'aquest canvi, per què passar de la seriositat a la elegància?, no ho se dir, però alguna raó profunda i poderosa tinc que desconec.

Se m'ha acudit que podia començar de la mateixa manera que la Dama, inventant-me també com ella, una amiga imaginària a la que escric per fer-li saber i participar-li noticies meves, i saber les d'ella, si ella vol.

Però que, com “La Dama molt seriosa”, no existeix en realitat, només és un invent.

Et sembla bé?, ja ser que no és gaire original, però és el millor que se m'ha acudit.

Començaria així:

“Estimada amiga...,”

Quant anava a continuar m'interromps i em deixes anar que “quan és massa, fins i tot la calor del sol crema”.

Això ho deia Borges, et responc.

“I què més dona?”, contestes tu.

Penso que les sargantanes sabeu coses que els humans desconeixem, et dic.

Ara no sé si he de escriure aquesta carta o no, no ho sé. Em fas venir dubtes.

“Fes-ho”, em respons amb un to enfadat, “la dignitat no té res a veure amb l’amor”, sento que dius mentre te’n vas.

Em deixes perplex perquè tu no saps què és la dignitat ni l’amor.

TRADUCCIÓ AL CASTELLÀ

26 de junio

¿Te acuerdas?

Tú no estabas, pero como si hubieras estado. En los buenos y malos momentos de mi vida siempre te he querido a mi lado. En los malos y buenos momentos de mi vida solamente tú me has faltado. Pero aunque no estés, permíteme, querida lagartija, que te consulte que a raíz de la publicación de las “Cartas de una Dama muy seria”, una buena amiga me sugirió que sería muy adecuado escribir también las de un caballero.

Yo pensé que sí, pero más que las de un caballero serio habían de ser las “Cartas de un caballero elegante”. No quieras que diga por qué ni cómo de ese cambio, ¿por qué pasar de la seriedad a la elegancia? No sé decirlo, pero alguna razón profunda y poderosa tengo que desconozco.

Se me ha ocurrido que podía empezar de la misma manera, inventándome, también como ella, una amiga imaginaria a la que escribo para darle a conocer y participarle noticias mías, y saber las suyas, si ella quiere.

Pero que, como “La Dama muy seria”, no existe en realidad.

¿Te parece bien?, ya sé que no es muy original, pero es lo mejor que se me ha ocurrido.

Empezaría así:

“Querida amiga…,”

Cuando iba a continuar me interrumpes y me dices que “cuando es demasiado, incluso hasta el calor del sol quema”

Eso lo decía Borges, te respondo.

“¿Y qué más da?”, me respondes tú.

Pienso que las lagartijas sabéis cosas que los humanos desconocemos, te digo.

Ahora no sé si he de escribir esta carta o no, no lo sé. Haces que tenga dudas.

“Hazlo”, me respondes en un tono enfadado, “la dignidad no tiene nada que ver con el amor”, oigo que dices mientras te vas.

Me dejas perplejo porqué tú no sabes qué es la dignidad ni el amor.

viernes, 28 de agosto de 2009

El peletero/Glosses: converses amb una sargantana (17)



14 Octubre 2008

21 de juny de 2008

El mar se'n ha anat, enretirant-se de mica en mica, pam a pam. El paisatge és ara sec i esquerdat, de pedra i de fang, i a ella la veig encesa amb escates de sang, de peix volador, com aquells peixos mexicans que saltaven davant de Cozumel, argentins i lluminosos, d'ales transparents com el estels que busquen el vent, com les abelles que fan la mel, o com les cosidores, que cusen amb l'agulla del diable, com les noies molt espirituals, amb la mirada tant amable, com totes les Francisques, les Leonores, les Silvies, les Carolines, les Julies, les Ulriques, les Lluises, les Cristines, les Amelies.

I les Amadores.

Com les nenes que espanten tots els mals, com el dracs, els teus avantpassats.

Com el cavalls que embogits corren perseguint el mar en el seu morir.

"I les escates sanguinolentes?", em preguntes, "on són els peixos mexicans i argentins que salten i volen?".

No sé de què em parles, petita, no te’n adones que morint-me m’he adormit, sargantana, estimada amiga, no veus que ara no sé si sé o si dormo?

Sota un cirerer florit murmuri d'abelles, murmuri d'abelles. Sota un cirerer florit, murmuri d'abelles que m'adormí.

(J. M. Serrat)

TRADUCCIÓ AL CASTELLÀ

21 de junio

El mar se ha ido, retirándose poco a poco, palmo a palmo. El paisaje ahora es seco y agrietado. de piedra y fango, y a ella la veo encendida con escamas ensangrentadas, de pez volador, como aquellos peces mejicanos que saltaban frente a Cozumel, argentinos y luminosos, con alas transparentes como estrellas buscando el viento, como las abejas que fabrican la miel, o como las costureras, que cosen con la aguja del diablo, como las muchachas muy espirituales, con la mirada amable, como las Franciscas, las Leonoras, las Silvias, las Carolinas, las Julias, las Ulricas, las Luisas, las Cristinas, las Amelias...

Y las Amadoras.

Como las niñas que alejan todos los males, igual que los dragones, tus antepasados.

Como los caballos que enloquecidos corren persiguiendo el mar en su morir.

“¿Y las escamas sangrantes?”, me preguntas, “¿dónde están los peces mexicanos y argentinos que saltan y vuelan?” .

No sé de qué me hablas, pequeña, ¿no te das cuenta que muriéndome me he dormido, lagartija, querida amiga, no ves que ahora no sé si sé o si duermo?

Debajo de un cerezo florido murmullo de abejas, murmullo de abejas. Debajo de un cerezo florido, murmullo de abejas que me han adormecido.

(J.M. Serrat)

jueves, 27 de agosto de 2009

El peletero/Glosses: converses amb una sargantana (16)



10 Octubre 2008

20 de juny

Estimada sargantana, no sabia que t’agradava la literatura japonesa. Només arribar m’has citat una frase de la novel•la de Haruki Murakami, “Tokyo Blues”. Dius que diu:

“-Hi ha dues menes de persones: les que són capaces d’obrir el seu cor als altres i les que no. Tu et trobes entre les primeres. Pots obrir el teu cor sempre que ho vols fer.

-I què succeeix quan l’obres?

-Que et guareixes.”

No sé que t’he de respondre, sargantana, jo ja estic cansat de tantes obertures i de tant llenguatge “manit”. Pensa en les “Cartes d’una Dama molt seriosa”, si s’hagués dedicat, como tu demanaves, a escriure missives únicament romàntiques cauria, una vegada més, en el gran error de creure que el sexe és conseqüència de l’amor i no a l’inrevés. Això és així perquè el sexe és també, como l’amor, ampli i variat, gran i extens. Si escriguis cartes romàntiques el sexe romandria agotnat rere la cantonada per saltar-li al damunt al passejant despistat i robar-li els seus diners.

Ella fa trampa, i la fa perquè no té cap amant de debò. És imaginari, però el sexe que practica amb ell és poderós i fort. No fa servir eufemismes, per què?, per qui? Les descàrregues elèctriques i emocionals són demolidores, satisfactòries i contundents.

El conte és també una paràbola sobre la incomunicació humana, i molt més sobre l’amorosa i no cal dir que matrimonial. A la parella moderna irremediablement se li exigeix aquest streaptease espiritual. És obligat, els enamorats es despullen, ho han de fer, físicament i anímica.

Si m’estimes mostrem la teva ànima.

Si m’estimes tu, no em demanis que te la mostri, aquest és el contra argument.

D’aquí passem al mite del secret. Per a ser algú en aquest món hem de tenir un secret. Alguna cosa terrible, de ressonàncies mítiques i profunditats psicològiques inescrutables, de passats perduts, de guerres i de batalles sanguinolentes.

De grans novel•les de tant sols dos personatges, tu i jo. O bé, ell/ella i jo.

Passats íntims, fermentats en la penombra de les alcoves i les tardes de pluja.

Tots tenim dret a un bon desastre, a una esplèndida derrota, a un gran captiveri i a una millor travessa del desert. Esperant sempre l’èxode alliberador.

Una bona ànima turmentada es cotitza bé en el mercat de “l’amour”.

Aquest secret, evidentment, es cultiva igual que es cuida un jardinet. Això és el que fa la nostra Dama. És el seu pati de darrera, una cosa que no fa mal a ningú, son els seus petits testos que li permeten seguir vivint amb tota naturalitat. Inclòs a aquest amant imaginari li conta les incidències del dia a dia, elles donen força al seu ímpetus i desig sexual. Amb elles, amb aquesta pura quotidianitat assoleix un entramat versemblant i tant possible com probable. Al mateix temps aconsegueix ser fidel a la seva declaració de principis i continuar estant compromesa amb els seus. Solsament així no arriba a trair a ningú, només a la realitat, però aquesta no compta.

Les cartes son desmesurades, en el millor del sentits, perquè una de dos, o s’escriuen només per una sola persona, o no van dirigides a ningú com succeeix en el conte si el conte fos cert. Algun cas hi haurà, segur que sí.

Després d’escoltar-me amb atenció em dius que ambdós textos, el quotidià i el sexual són iguals. Així és, sí, tècnicament i literària són la mateixa cosa. Com els programes televisius de gastronomia i bricolatge, com les fotografies dels nadons nus, o com un bon pollastre al forn.

Com els atles de Zoologia o els manuals per arribar a ser un bon jugador de billar.

“Què és el billar?”, em preguntes. Un joc que es juga amb unes boles i un pal d’amunt d’una taula entapissada de moqueta verda, et responc, es tracta d’anar fent caramboles entre les boles amb l'ajuda d'el pal, o introduir-les en uns forats que tenen les taules.

Em mires sense comprendre del tot el que t’acabo de dir.

“Això també és una altra manera que teniu els humans de practicar el sexe?”, insisteixes en saber.

Mmmm..., sí, també ho és, en el fons gairebé tot ho és.

TRADUCCIÓ AL CASTELLÀ

20 de junio

Querida lagartija, no sabía que te gustaba la literatura japonesa. Nada más llegar me has citado una frase de la novela de Haruki Murakami, “Tokyo Blues”. Dices que dice:

“-Hay dos clase de personas: las que son capaces de abrir su corazón a los demás y las que no. Tú te encuentras entre las primeras. Puedes abrir tu corazón siempre que lo deseas.

-¿Y qué sucede cuando lo abres?

-Que te curas.”

No sé que responderte, lagartija, yo ya estoy cansado de tantas aberturas y de tanto lenguaje “manido”. Piensa en las “Cartas de una Dama muy seria”, si se hubiera dedicado, como tú pedías, a escribir misivas únicamente románticas, caería, una vez más, en el gran error de pensar que el sexo es consecuencia del amor y no al revés. Eso es así porque el sexo es también, como el amor, amplio y variado, grande y extenso. Si escribiera cartas románticas el sexo permanecería agazapado detrás de la esquina para saltar encima del paseante despistado y robarle sus dineros.

Ella hace trampas, y las hace porque no tiene ningún amante real. Es imaginario, pero el sexo que practica con él es poderoso y fuerte, no usa eufemismos, ¿para qué?, ¿para quién? Las descargas eléctricas y emocionales son demoledoras, satisfactorias y contundentes.

El cuento es también una hipérbole y una parábola sobre la incomunicación humana, y mucho más sobre la amorosa y matrimonial. En la pareja moderna irremediablemente se exige ese striptease espiritual. Es obligado, los enamorados se desnudan, se deben desnudar, física y anímicamente.

Si me quieres muéstrame tu alma.

Si me quieres tú, no me pidas que te la muestre, ése es el contra argumento.

De ahí pasamos al mito del secreto. Para ser alguien en este mundo debemos tener un secreto. Algo terrible, de resonancias míticas, y profundidades psicológicas inescrutables, de pasados perdidos, de guerras y de batallas sangrientas.

De grandes novelas de sólo dos personajes, tú y yo. O bien, él y yo.

Pasados íntimos, fermentados en la penumbra de las alcobas y las tardes de lluvia.

Todos tenemos derecho a un buen desastre, a una espléndida derrota, a un gran cautiverio y a una mejor travesía del desierto. Esperando siempre el éxodo liberador.

Una buena alma atormentada se cotiza bien en el mercado de “l’amour”

Ese secreto, evidentemente, se cultiva igual que se cuida un jardín. Eso hace nuestra Dama. Es su patio trasero, algo que no hace daño a nadie, son sus macetitas que le permiten seguir viviendo con toda naturalidad. Incluso a ese amante imaginario le cuenta las vicisitudes del día a día, ellas dan fuerza a ese ímpetu y deseo sexual. Con ellas, con esa pura cotidianidad consigue un entramado verosímil y tan posible como probable. Al mismo tiempo consigue ser fiel a su declaración de principios y continuar estando comprometida con los suyos. Solamente así no llega a traicionar a nadie, solamente a la realidad, pero esa no cuenta.

Las cartas son desmesuradas, en el mejor de los sentidos, porque una de dos, o se escriben solamente para una sola persona, o no van dirigidas a nadie como sucede en el cuento si el cuento fuera cierto. Algún caso habrá, seguro.

Después de escucharme con atención me dices que ambos textos, el cotidiano y el sexual son iguales. Así es, técnica y literariamente son iguales. Son descriptivos y pormenorizados. Como los programas televisivos de gastronomía y bricolaje, como las fotografías de los bebés desnudos, o como un pollo al horno.

Como los atlas de Zoología o los manuales para llegar a ser un buen jugador de billar.

“¿Qué es el billar?, me preguntas. Un juego que se juega con unas bolas y un palo encima de una mesa tapizada de moqueta verde, te respondo. Se trata de ir haciendo carambolas entre las bolas con ayuda del palo, o bien introducir las bolas en unos agujeros que tienen las mesas.

Me miras sin comprender del todo lo qué te acabo de decir.

“¿Eso es también otra manera que tenéis los humanos de practicar el sexo?”, insistes en saber.

Mmmm..., sí, también lo es, en el fondo casi todo lo es.

miércoles, 26 de agosto de 2009

El peletero/Glosses: converses amb una sargantana (15)



7 Octubre 2008

19 de juny

Sempre t’agrada que et llegeixi poesia en la que hi trobis plaer i dolor. Dius que les poesies semblen records, però això és el que encara no saps si t’agradaria tenir, records de debò. Em dius que tu ja tens el teu dolor i el teu plaer, i que la poesia és una altra cosa, que les poesies que et llegeixo són els teus records.

Escolta doncs el poema Nº IX, titulat “Una darrera confessió” de “Una jove i vella dona” de Yeats. L’he triat a l’atzar. És una dona gran que recorda un dels amants que va tenir en altres temps. És a prop de la mort i aquesta és sempre una circumstància que fa confessar secrets i dir veritats.

Diu:

Qui va ser l’alegre noi que més em va agradar
de tots el els que van jeure amb mi?
Responc que la meva ànima vaig entregar
i en el dolor vaig estimar,
però gran plaer em va donar aquell noi
al que vaig estimar físicament.

Lliure del cèrcol dels seus braços
reia al pensar que era tal la seva passió
que ell imaginava que jo entregava l’ànima
quan només havia contacte de cossos,
i reia sobre el seu pit al pensar
que igual entrega hi ha entre besties.

Vaig donar el que altres donaren,
després de treure’s la roba,
però quan aquesta ànima del cos es despulli
i nua vagi cap al nu,
aquell a qui va trobar, trobarà allí dins
el que ningú altre coneix,

I donarà el que és seu i prendrà el seu
i regirà per dret propi;
i encara que estimà en el dolor
tant s’aferra i es tanca,
que cap au diürna
gosarà extingir tal delit.

Em dius que no comprens la part final. El mateix em passa a mi, el darrer vers no l’entenc, no sé què vol dir. En tot cas, com diuen els italians, “traduttore, traditore”, així dons és millor recorre i llegir l’original.

William Butler Yeats, deia:

IX
A LAST CONFESSION

WHAT lively lad most pleasured me
Of all that with me lay?
I answer that I gave my soul
And loved in misery,
But had great pleasure with a lad
That I loved bodily.

Flinging from his arms I laughed
To think his passion such
He fancied that I gave a soul
Did but our bodies touch,
And laughed upon his breast to think
Beast gave beast as much.

I gave what other women gave
"That stepped out of their clothes.
But when this soul, its body off,
Naked to naked goes,
He it has found shall find therein
What none other knows,

And give his own and take his own
And rule in his own right;
And though it loved in misery
Close and cling so tight,
There's not a bird of day that dare
Extinguish that delight.

Como no saps anglès, em preguntes altre volta per la Dama, tot dient-me que t’agrada la musicalitat britànica, aquesta èmfasi afectada que a ells tant els hi llueix.

Sí, és cert, ha de ser molt intel•ligent i subtil un poble que inventa una llengua on la paraula “love” es quasi idèntica en la seva fonètica a “laugh”.

El conte és una exageració, estimada sargantana, una hipèrbole. De què? De moltes coses, començant per l’absurd del matrimoni i la fidelitat conjugal, i en ella, naturalment, la sexual, com crec que ho esmenta sense dir-ho, la “vella Dama” de Yeats.

També d’aquesta sinceritat que es demanda als conjugues. A ambdós els acaben sempre unint altres coses i no aquesta obertura d’ànimes. L’amor i el sexe són com un frontó, la pilota torna sempre i al final no te’n pots desempallegar d’aquest o aquesta que viu amb tu, i acabes com en un principi, parlant només de lampisteria, però ara sense gràcia.

Això obliga a mantenir les aparences, respecte als altres, i, el que és pitjor, entre ells mateixos.

Però la Dama, la meva, assoleix una cosa curiosa, no foragita el sexe, el sublima al sublimar un amant. Hagués pogut triar-ne un de real, un de debò, però tard o d’hora sempre hagués acabat per defraudar-la, per decebre’s ambdós, l’un a l’altre. Inventant-se’l evita el fracàs i així també aconsegueix ser eròtica i extraordinàriament carnal, pornogràfica. Teràpia de xoc.

T’has quedat callada, sargantana. Què dius?, que t’hagués agradat que fos més romàntica la Dama?, si?

No sé què dir-te, però, no t’enfadis, es nota que no saps de què parles.

TRADUCCIÓ AL CASTELLÀ

19 de junio de 2008

Siempre te gusta que te lea poesía en la que haya placer y dolor. Dices que las poesías son recuerdos y cuando hay recuerdos hay eso, y eso es lo que todavía no sabes si te gustaría tener. Me dices que tú ya tienes tu dolor y tu placer, pero que son otra cosa. Que las poesías que te leo son tus recuerdos.

Te leo pues el poema nº IX, titulado “Una última confesión” de “Una joven y vieja mujer” de Yeats). Lo he elegido al azar. Es una mujer mayor que recuerda a uno de sus amantes que tuvo en otros tiempos. Está cerca de la muerte y ésta es siempre una circunstancia que propicia las confesiones y decir verdades.

Dice así:

¿Cuál fue el alegre muchacho que más me agradó
De cuantos yacieron conmigo?
Respondo que mi alma entregué
Y en el dolor amé,
Más gran placer me dio un muchacho
Al que amé físicamente.

Libre del cerco de sus brazos
Reía al pensar que era tal su pasión
Que él imaginaba que yo entregaba el alma
Cuando solo había contacto de los cuerpos,
Y reía sobre su pecho al pensar
Que igual entrega hay entre bestias.

Di lo que otras dieron,
Después de quitarse la ropa,
Mas cuando esta alma del cuerpo se despoje
Y desnuda vaya a lo desnudo,
Aquel a quien halló encontrará allí dentro
Lo que ningún otro conoce,

Y dará lo suyo y tomará lo suyo
Y regirá por derecho propio;
Y aunque amó en el dolor
Tanto se aferra y se cierra,
Que ningún ave diurna
Osará extinguir tal deleite.

(Poema nº IX, titulado “Una última confesión” de “Una joven y vieja mujer”, Yeats)

Me dices que no comprendes la parte final. Eso mismo me sucede a mí, el último verso no lo entiendo, no sé qué nos quiere decir. En cualquier caso, como dicen los italianos, “traduttore, traditore”, así entonces es mejor recurrir y leer el original.

William Butler Yeats, decía:

IX
A LAST CONFESSION

WHAT lively lad most pleasured me
Of all that with me lay?
I answer that I gave my soul
And loved in misery,
But had great pleasure with a lad
That I loved bodily.

Flinging from his arms I laughed
To think his passion such
He fancied that I gave a soul
Did but our bodies touch,
And laughed upon his breast to think
Beast gave beast as much.

I gave what other women gave
"That stepped out of their clothes.
But when this soul, its body off,
Naked to naked goes,
He it has found shall find therein
What none other knows,

And give his own and take his own
And rule in his own right;
And though it loved in misery
Close and cling so tight,
There's not a bird of day that dare
Extinguish that delight.

Como no sabes inglés, me preguntas otra vez por la Dama, señalándome al mismo tiempo que te gusta la musicalidad británica, ese énfasis afectado que a ellos tan bien les luce.

Sí, es cierto, ha de ser muy inteligente y sutil un pueblo que inventa una lengua donde la palabra “love” es casi idéntica en su fonética a “laugh”.

El cuento es una exageración, querida lagartija, una hipérbole. ¿De qué? De muchas cosas, empezando por el absurdo del matrimonio y la fidelidad conyugal y más específicamente la sexual como creo que menciona sin decirlo, la “vieja Dama” de Yeats.

También de esa sinceridad que se demanda a los cónyuges. A ambos los terminan siempre uniendo otras cosas y no esa apertura de almas. El amor y el sexo son como un frontón, la pelota regresa siempre y al final no puedes despegarte de tu cónyuge, y terminas como en un principio, hablando solamente de fontanería, pero ahora sin gracia.

Eso obliga a mantener las apariencias, respecto a los demás, y, lo peor, entre ellos mismos.

Pero la Dama, la mía, consigue algo curioso, no aparta de sí el sexo, lo sublima al sublimar un amante. Hubiera podido elegir a uno real, pero tarde o temprano siempre hubiera terminado por defraudarle, por defraudarse ambos, el uno al otro. Inventándoselo evita estos fracasos y así también consigue la paradoja de negar el sexo sublimándolo. Por eso es terriblemente erótica y carnal, por eso es pornográfica. Terapia de choque.

Te has quedado callada, lagartija. ¿Qué dices?, ¿que te hubiera gustado que la Dama fuera más romántica?

No sé qué decirte, pero, no te enfades, se nota que no sabes de qué hablo.